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La Ciudad

LAMBARE SUS ORIGENES

El descubrimiento por Cristóbal Colon en 1492 y las noticias de los fabulosos tesoros que encerraban estas tierras, y que llevaron los primeros exploradores, causaron una gran comisión en España y también en Portugal, ya que La Corona española estaba con las arcas agotadas por la permanente lucha contra los invasores.
España tomó diversas medidas y una de ellas fue la invasión y organización de la conquista de los territorios recién descubiertos, mediante la fundación de las colonias de españoles dentro de los mismos, que dieron origen a las ciudades.

En esa época, esta área estaba habitada por los carios, una parcialidad guaraní, además de dividida por el rio por el Rio Paraguay en 2 regiones bien diferenciadas, la Regiones Oriental con tierras fértiles, praderas onduladas y boscosas, propicias para la vida por la abundancia de agua y víveres, conformada por innumerables comunidades autónomas, comandadas por caciques que estaban emparentados entre sí, que se extendían por todo el territorio sudamericano.

Región Occidental; con terrenos casi planos, sin ríos ni arroyos importantes, cubierta con su vegetación achaparrada, cubierta con su vegetación achaparrada, propicio un acceso desarrollo y era habitada por los Guaicurúes, parcialidad constituida por familias de las pampas, del Amazonas, de los Andes, conformando una intrincada mezcla de razas y culturas.

Entre los caciques de influencias de la época, de entre los tantos, resaltaban: el llamado Lambaré, en el cerro que así se denomina; Machío, en la colina cercana de a Lambaré; Caracará en la Zona de la Bahía de Asunción, Paraguá en la Zona de Villeta, Ñanduá y Guaicurúes, en la zona de la ciudad que hoy lleva este nombre.

Más al sur se encontraban los temibles agacés, tribu muy belicosa, quienes fueron los primeros que se encontraron con los recién llegados conquistadores, produciéndose los primeros sangrientos enfrentamientos.

Juan de Ayolas zarpó con una carabela y dos bergantines y 160 hombres a bordo. A inicio de 1537 arribó a la desembocadura del Arakuay (rio Pilcomayo), y por los lenguaraces y baqueanos nativos que acompañaban la expedición, sabía que por ese rio se llegaba a la sierra de la plata; la parcialidad Guaraní contactada estaba comandada por el cacique Avambaré, cuyo nombre, por deformación fonética que se volvió costumbre, se transformó en Lambaré, situado en una pequeña bahía a los pies de un Cerro.

EL PUERTO DEL DESEMBARCO
Este puerto, escenario del primer desembarco español, en estas tierras, es el conocido hasta hoy como puerto Casaccia, ubicado en el dinero del Hotel Ita Enramada. El cerro es, por supuesto, El cerro Lambaré, El fracaso de las negociaciones entre nativos y españoles codujo a un violento enfrentamiento, pero fueron vencidos por el mejor armamento de los invasores españoles. Lamberé y sus guerreros se refugiaron en los bosques que cubrían el cerro, guardándose allí por tres días, pero temiendo las represas de los españoles contra las mujeres y niños que quedaron en la cercana aldea donde vivían, resolvieron capturar.

Concertada la paz, Ayolas entró en la villa de los Carios y como primera medida, mandó construir con piedras y madera, en la ladera del cerro y a un costado del camino que llevaba al puerto de los nativos, una casa fuerte para la seguridad y defensa de los invasores en caso de alcanzarse con indios.

Ayolas da el nombre de Asunción, a la villa Carios, según Schmidl. La actual Lambaré, es el primer asentamiento español en estas tierras.

AVAMBARE HOY LAMBARÉ.
En la nación Guaraní la organización humana de tribus estaba a cargo de un cacique, uno de ellos el cacique avambaré reinó en la época de la llegada de los españoles, extendiéndose su dominio en las cercanías del lugar conocido como Lambaré. La alianza entre españoles y Guaraníes a la llegada de estos, posibilito la implementación de medios de cultivo de la tierra como forma de subsistencia de medios de cultivo de la tierra como forma de subsistencia, creándose posteriormente granjas que suministraban con sus propios productos a la ciudad capital, Asunción.
BAJO LA FRONDA DEL YBAPOVÓ
Un grupo de vecinos entusiastas motivados por el afecto a su comunidad, se reunieron bajo la planta del yvapovô y allí gestaron la independencia de la comunidad, antes dependiente de la ciudad de Asunción, convirtiéndose inicialmente en una municipalidad de segunda categoría, un 5 de junio de 1962 por ley Nº 791 que crea el Distrito de Lambaré.

Por decreto del Poder Ejecutivo Nº 12.756 del 31 de julio de 1965, fue elevado el distrito de Lambaré a una Municipalidad de 1º Categoría.

El nombre de la ciudad proviene del nombre del cacique Avambaré, hoy Lambaré, cuyo territorio actual cubre una extensión de 27 Km2, contando con algo más de 200.000 habitantes, distribuidos en 27 Barrios, los cuales incluyen en su nomenclatura más de 50 nombres de calles en guaraní. La población de Lambaré se dedica a la actividad comercial, principalmente y además a la industrial, a la manufactura de artesanías y las confesiones.

LAS BURRERITAS

Estampas de estas tierras, las barreritas fueron mujeres honestas y sacrificadas, que en un trajinar diario, mujeres montadas sobre típicos burros de estas zonas, llevando sus árganas llenas de verduras, frutas y variadas ofertas de elementos para la alimentación diaria de la población, especialmente la capitalina, a la que servia de puntual proveedora por tiempos seculares. Ayudando así al sustento de sus hogares, muchas veces en realidad como única sustentadora, y además, favoreciendo con su actividad el desarrollo económico de su comunidad.

Al despertar el alba, ya estaban listas para recolectar y luego repartir sus frutas, verduras y otros alimentos, ofreciendo con simpatía y gentileza sus mercancías a su clientela. Con el correr de los años y el ejercicio constante de esta actividad, quedo fresca en la memoria de muchos, la sutil imagen de la audaz mujer lambareña, montada en un noble animal, figura que hoy en día se recrea en un monumento, lleno de significado y donaire, de la sacrificada mujer paraguaya, la Burrerita de Lambaré, monumento ubicado en el centro de un paseo de seguridad de la Avenida Cacique LAMBARE, a solo pasos del local Municipal.

LA INDIA JULIANA
Una doncella guaraní, viendo el abuso de que eran objeto por parte de los conquistadores todas las mujeres de la tribu, se rebeló ante el hecho, levantándose en defensa del derecho de las mujeres de su época con verdadera pasión, haciendo hasta lo imposible por su dignidad ante tanta injusticia. La dignidad de la mujer indígena, fue la causa y bandera de su lucha, hecho por el cual fue apresada y muerta tras un juicio injusto y cruel. En homenaje a esta mujer, paradigma de valentía, la hermosa juventud actual, es heredera de su arrojo y tenacidad, virtudes que caracterizan a la mujer paraguaya, desde entonces.

LA CUNA DEL PARAGUAY
La actual Lambaré, es el primer asentamiento español en estas tierras. Es por ello que, en rigor, no se puede hablar de fundación, existiendo ya una villa bien organizada y en perfecto estado de funcionamiento, desde mucho tiempo antes de la llegada de Juan de Ayolas, por lo que, en estricta justicia, se la puede considerar como la verdadera madre de las demás ciudades fundadas posteriormente, incluyendo a Asunción.

Los Españoles eligieron este emplazamiento por su posición y la tribu que lo habitaba, quienes llegaron a desarrollar una avanzada civilización, poseía un buen sistema de comunicación y fortificación y, sobre todo, la fertilidad de la tierra, cuyos frutos pronto fueron los que aprovisionaron la aventura de los conquistadores.

Pero Ayolas no era un colonizador fundador de ciudades sino un conquistador en busca de tesoro, por lo que una vez descansado, y explorado infructuosamente los alrededores, decidió seguir buscando un camino más fácil para llegar a su meta. No podía saber aun de aquella ¨llanura funesta para los hijos del oriente, funesta por carecer de ríos navegables, el dragón nunca dormido que custodiaba el vellocino de oro ¨, al decir de Manuel Domínguez. Y tan segura seria esta custodia que nunca permitiría la posesión del Potojsi (cerro donde brota plata) por los conquistadores venidos por el Este, que la buscaban afanosamente, ni por la provincia del Paraguay que la descubrió, ya que de aquí salieron los primeros españoles en llegar a ella.

Se aprovisiono de los Carios y siguió aguas arribas acompañado por sus mejores hombres, pero dejando a algunos de ellos como resguardo de la casa fuerte, construido en Lambaré, siguió aguas arribas hasta el paralelo 19 donde, el 3 de febrero de 1537 fundó un fuerte al que llamo LA CANDELARIA.

Inmediatamente nombro a Irala como heredero y lugarteniente en la misma condiciones que había recibido de don Pedro de Mendoza. Emprendió viaje por tierra hacia el oeste acompañado por un grupo de españoles y payaguaes y un guía indio conocedor del camino que llevaba al Potosí. Llego a la ansiada meta un año antes que Pizarro, siendo el segundo español, después de Alejo García en lograrlo.

ARRIBANDO A LA MENTE DE POTOSI
Tras dura lucha con los nativos, lograron hacerse con 20 cargas de oro y plata decidieron regresar a la candelaria, en busca de refuerzos para completar las conquistas de esas tierras.

Haciendo rodeos para esquivar los poblados indígenas, pues no le quedaba municipios, llegaron un año y mes después de su patria, acompañado por 80 de 130 españoles que salieron con él, pero sin encontrar a Irala, que les debía estar esperando. Con recelo, pero sin encontrarlo a falta de municiones y víveres, acepta la hospitalidad de los payagues, que lo invitan a su aldea, pero, al atravesar el pantano les sucede lo temido, caen en la trampa. Los indios los embisten ¨como perros rabiosos y los matan a traición y con palos, con mazazos en el cráneo¨, nos cuenta Manuel Domínguez, a su vez citando antiguas fuentes.

Desaparecía así Ayolas, sin volver a encontrarse con Don Pedro de Mendoza para informarle de su éxito, el de haber hallado el tan anhelado tesoro.

LA PASCUA TRAGICA DEL CACIQUE.

Los grandes caciques del tiempo inicial de la conquista española, de estas tierras paraguayas, nunca aceptaron la invasión. No aceptaron y resistieron al desembarco, a la imposición cultural y a la imposición y a la imposición religiosa. Esta encarnizada resistencia fue la que dedico a Juan de Zalazar a escoger otro lugar, diferente al de Lambaré, para construir su casa fuerte, mudando el nombre de Asunción, inicialmente dado a la Villa Lambaré, junto al cerro, nombre otorgado por Juan de Ayolas.

El “encuentro de dos culturas”, nunca fue un acuerdo, sino que fueron grandes batallas y violentas imposiciones.
El cacique Lambaré, junto con los caciques Guarambare Paragua, y otros jefes mas, luego de las primeras grandes batallas, pasaron a la clandestinidad, t desde esa posición, en desigual lucha, organizaron constantes hostigamiento a los españoles, Hacia el año 1541, fingiendo aceptar la religión cristiana, que los españoles trataban por entonces imponer, planearon una gran conspiración, orientada a exterminar a los invasores durante la procesión de la semana Santa, siendo finalmente descubierto.

Lambaré y los otros caciques mencionados, fueron acusados de tracción y fueron acusados a muerte. Lambaré, Guarambare y Paragua, fueron ahorcados el primer lunes de Pascua de este año 1541, por orden del Gobernador Irala, quien había quedado como principal figura, después de la desaparición de las otras autoridades, y tras duras luchas internas por el poder en campamento de los españoles.

Cuentan las crónicas, que ante el descontento y sublevaciones generalizadas de los indios sobre todo, el repudio permanente por parte de las nativas, originadas por estas ejecuciones, Irala elevo a Lambaré a la categoría de ciudad, para tratar de apaciguar los ánimos de los nativos, Así Lambaré, inicialmente llamada Nuestra Señora de la Asunción, paso a ser la segunda ciudad más importante de esta región, después de la asunción de Juan de Salazar, aunque queda claro que su asentamiento o fundación, es previa a la capital.

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